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viernes, 31 de agosto de 2018




Sigo pensando en su voz, allí en el hospital el día que mi hermana me llevaba a casa, se me había caído mi pulsera al suelo, él la recogió y se la dio a mi hermana Ana.
-Señorita, espere, esto es suyo, se le acaba de caer.
Sentí su voz como un golpe de aire fresco, iba cogida del brazo de mi hermana y en la otra mano llevaba mi bastón, pero esa voz me penetró el corazón, desde aquel día apenas duermo, su voz inunda mis pensamientos; mi hermana me dijo después, que era médico por la bata y la chapa que llevaba colgada de ella, pero por lo visto era muy apuesto y no se había percatado de su nombre.
Ese día habíamos acudido a una revisión médica y de paso habíamos bajado a urgencias a ver a una amiga mía que trabajaba allí. Mi hermana me había acompañado a la revisión, más bien casi la obligue era eso o mi madre, no es que me llevara mal con ella, pero era demasiado protectora conmigo desde hace cinco años y me agobiaba demasiado.
Me llamo Natalia, tengo veintiocho años, hace cinco años me diagnosticaron una Neuropatía Óptica Hereditaria de Leber (NOHL), una enfermedad que afecta al nervio óptico y que me provoco la perdida de la visión central en ambos ojos, desde entonces estoy ciega, algo que me costó asimilar, sé que actualmente no existe cura para esta enfermedad, pero no pierdo la esperanza para un futuro tratamiento. Yo por entonces trabajaba en un hospital, soy matrona, mi vida consistía en traer niños al mundo y me encantaba mi profesión, así que imaginar como cambio el mundo para mí en cuestión de días. De vivir yo sola en León, dejar mi vida, mi trabajo, amigos … hundirme en mi misma, a tener que mudarme a Madrid, donde yo nací y donde actualmente residían mi hermana y mi madre, mi mundo se vino abajo, he de decir que, si no es por ellas, hoy no tendría las ganas de afrontar la vida que tengo, ellas fueron el pilar mas importante de mi vida, mi flotador, aunque a veces me ahogaban, pero a pesar de todo, las entiendo yo tampoco se lo puse fácil.
Vivo con mi madre, en un chalet en la zona de Rivas-Vaciamadrid es un municipio situado en la zona este de Madrid. Hablo solo de ella, porque tanto mi hermana como yo no conocimos apenas a mi padre, él murió cuando yo tenía dos años y mi hermana cuatro en un accidente de coche y desde entonces, mi madre nunca quiso volver a rehacer su vida con ningún otro hombre, ella nos saco adelante sola, con ayuda de mis abuelos, aunque mi madre aún se conserva bien y tanto mi hermana como yo la animamos , ella dice que no necesita de nadie, que cuando le apetece echar una canita al aire lo hace , pero que eso de meter un hombre en casa y tener que dar explicaciones no le va, es como dice mi hermana Ana, un alma libre, y algo alocada.
He de decir que, en mi recuperación, a pesar de que a veces tenia ganas de cargármela, porque me trataba como una niña, fue mi mejor enfermera, además de los cuidados básicos, adapto su casa a mi estado, algo que me hizo la vida más fácil. También conté con la ayuda de la asociación de ayuda para ciegos, me enseñaron a movilizarme, hacer mis tareas diarias, con terapeutas, psicólogos y demás profesionales empecé a vivir de nuevo.
Mi hermana por el contrario vive con Javi, su novio en la zona de Moratalaz en Madrid, pero siempre que puede viene a visitarnos, ella dice que prefiere estar con nosotras a llamarnos por teléfono, es un poco maniática, pero es un cielo, aunque en caracteres somos lo opuesto, pero siempre hemos sabido compenetrarnos muy bien.
Y ahora que ya os he contado un poco de mi vida, os diré que mi revisión ha sido perfecta he estado en el hospital, pero yo sigo con la esperanza de que un día recupere mi visión, algo que solo por el momento será un sueño.
Antes de llevarme de nuevo a casa, mi hermana me ha invitado a una cafetería a tomar algo, porque quería comentarme algo.
_Nos vamos de vacaciones de verano a Irlanda.
_ ¿Cómo que nos vamos, dirás tú y Javi?
_Pues no, tú y yo.
_ ¿Me has mirado, estas loca? Sabes que desde hace años era mi sueño, pero paso lo que paso y lo descarte, por si lo has olvidado estoy ciega.
_Pues mira que no lo he olvidado, una cosa es estar ciega y otra tonta, ha sido tu sueño y yo te voy a llevar, visitaremos los acantilados de Moher…
_Por dios, para ya, Ana, es que no sé cómo explicártelo….
_Es que no hay nada que explicar, mama ya lo sabe, y ella se puso al principio como tú.
_Pues que bien, que todos lo sepan antes que yo. (Dije molesta).
_A ver Natalia, yo seré tus ojos, pero tú tienes otros sentidos que te funcionan y los cuales usaras, veras lugares asombrosos a través de mí, sentirás emociones nuevas…
_Si, el sentido de la idiotez. (dije con rintitin), déjame pensarlo al menos.
_Pues va a ser que no, porque salimos mañana por la tarde. Javi ya está allí. -mi cara era de asombro, que su novio ya estaba allí, me decía tan pancha.
_ ¿Como que mañana, se te ha ido la pinza, que pensabas meterme en el avión sin decirme nada? ¿Y qué es eso de que Javi ya está allí?
_Javi tenia que arreglar unos asuntos del trabajo. Y es la ocasión perfecta.
Enseguida mi cabecita pensó que ese viaje era una oportunidad para mi o para ella que también quería ir a Irlanda.
_No me mires así, luego me lo agradecerás, llevas cinco años, sin viajar, has superado una barrera, te has ido transformando y porque no cumplir tus sueños.
_Sera porque no puedo. Y porque aquí todos decidís sin mí.
_Deja de lamentarte ya, eres mi hermana, te quiero, daría lo que fuera por recuperar tu sonrisa, ojalá pudiera recuperar tu vista y si para ello tengo que llevarte arrastras lo hare. Porque por encima de todo estas viva-. (hubo un silencio, y de repente me dice)- Tomate el café que nos vamos. Además, serán unas vacaciones de verano, que no olvidaras jamás.
Y así sin más, me dejo con la palabra en la boca, terminé mi café, me subí a su coche y me llevo a casa de mi madre, durante el trayecto fue solo silencio, note la furia de mi hermana con sus respiraciones acompasadas, Ella sabía que yo me hacia la dura, pero también estaba segura de que me iría con ella y no se equivocaba. Porque, mi madre ya me había preparado la maleta, porque ante todo querían verme como yo siempre fui alocada, dicharachera.
Mi madre estaba encantada, no se si por perderme de vista nunca mejor dicho o porque me iba a Irlanda, uno de mis lugares favoritos desde niña y encima con mi hermana.
Al día siguiente ella no quiso acompañarnos al aeropuerto, porque según ella las despedidas no son lo suyo y nosotras por un lado se lo agradecimos, es la clásica madre que pone peros a todo y si algo no le gusta es capaz de montar una en el aeropuerto.
Y allí estábamos nosotras, en el avión que nos llevaría rumbo al aeropuerto de Galway en la localidad de Cammore, Irlanda. Mi hermana me iba diciendo lo que veía a través de la ventanilla del avión y yo en mi subconsciente me lo imaginaba, es mas creo que una parte de mi lo iba viendo.
Una vez aterrizamos, fuimos a recoger nuestro equipaje y allí estaba mi cuñado Javi.
_Bienvenidas, espero que el viaje haya sido de vuestro agrado.
_Porque no te veo, pero estoy segura de que me estas mirando.
_Cada vez entiendo menos como puedes saberlo.
_Sera porque nos conocemos. -dije yo- el viaje ha estado bien, mi hermana se ha encargado de hacerlo ameno, contándome todo lo que veía y aun no me la he comido, pero espero no arrepentirme de esta encerrona vuestra.
_Por la parte que me toca, espero que no-Dijo Javi
_Tranquilo cariño, ladra, mucho, pero muerde poco. -En ese momento le pegue un pellizco a mi hermana.
Mi hermana me cogió del brazo, yo iba con el bastón en la otra( uys perdón pero no os dije que uso un bastón además de ser mas cómodo para mi es como una prolongación de mi cuerpo, el contacto del puntero con el suelo remite unas vibraciones, que son más intensas cuanto más dura es la superficie del suelo.)mientras me imaginaba a Javi con el equipaje, nos subimos a un coche y mi cuñado puso rumbo a Doolin es un pueblo costero en el Condado de Clare .El clásico pueblo pequeño de pescadores, conocido como la capital musical tradicional de Irlanda.
Yo ya no sé si mi cuñado estaba allí por cuestión de trabajo, o no, pero que coincidencia que ese pueblo era el mas cercano a los acantilados, todo me sonaba muy raro, pero preferí callarme, además estaba decidida a pasarlo bien, o todo lo bien que pudiera.
El lugar al que me llevaron se llamada Ballyrean Cottage (The Old Cottage), una cabaña pintoresca que según mi hermana reboza carácter y encanto, se trata de una cabaña, situada a las afueras de Doolin, según me decía mi hermana tenía mezclas modernas con históricas. Mi hermana me llevo al que seria mi dormitorio, para que yo me familiarizada con él, si algo aprendí al perder la vista es que el tacto se me desarrollo bastante.
Además, tenía un porche de entrada, pasillo de entrada, pasillo trasero y, sala de estar abierta a la cocina y comedor ,3 dormitorios, aseo, oficina y la mayoría calentadores de almacenamiento modernos y una estufa de leña Cobertizo de almacenamiento adyacente a la propiedad. Ventanas y puertas de madera con doble acristalamiento. La casa estaba en venta, pero mientras encontraban comprador la alquilaban. No sé de quién sería, pero a mí no me importaría tener una casa como esta y eso sin verla, pero una parte de mi la sentía de mi propiedad, dedique el día a conocerla, no quería depender constantemente de mi hermana, además quería darles tiempo a ellos, después de todo me sentí que les debía algo. Y así explorando la casa, el lugar, exprimiendo mis sentidos, me di cuenta de que mi hermana había tomado la mejor decisión y así se pasó el día.
A la mañana siguiente amanecimos a eso de las 8:00 de la mañana, después de degustar un suculento desayuno, preparado por mi cuñado que es un cocinitas. Mientras él se despedía de mi hermana (quizás yo saque conclusiones precipitadas y era cierto que estaba allí por cuestión de trabajo) yo fui arreglándome, porque hoy nosotras nos iríamos a los acantilados de Moher, por fin iba a verlos a través de los ojos de mi hermana.
No se de donde había salido el coche que mi hermana conducía, supongo que Javi lo habría alquilado , si es que estos chicos son previsibles, con ayuda de una guía turística que habíamos cogido en el aeropuerto , allá nos fuimos, mi hermana me iba explicando, llegamos al aparcamiento y he de decir que abonamos seis euros que es lo que cobran por persona(Ya les vale) no sirvió de nada decir que yo era ciega, aunque también que les importaba a ellos, pero mi hermana es así, intentando regatear con todo. Cruzamos la carretera y accedimos a lo que parecía un complejo turístico, con tiendas, cafeterías, vamos de todo y unas escaleras para acceder a la torre de O’Brien, construida en el S.XIX que queda casi en un extremo de las grandes paredes verticales que caen al mar. Yo había oído de otro camino extraoficial, un sendero de tierra, pero mi hermana lo descarto enseguida, no estaba yo para correr esas aventuras. (Claro eso decía ella, porque a mí ya no me importaba)
Y allí estábamos nosotras, desde el mirador, yo sentía la brisa en mi cara, el aroma del mar, (tuvimos suerte, ya que ese día ni llovía ni había niebla, el aire era débil) mi hermana me iba explicando, el despliegue de colores el verde de la hierba, el negro de las rocas y el azul del mar. Y yo sentía dos sonidos diferentes, el del mar y el de las aves que anidan allí.
Decidimos comer en uno de los restaurantes, ya que, en Julio y agosto, estábamos en este último mes, se permite ver la puesta de sol y ya que estábamos mi hermana quería aprovechar la ocasión, además yo me sentía como un ave experimentando la libertad, no sé muy bien cómo explicarlo, pero algo en mí me decía que a través de los ojos de mi hermana llegaba un nuevo momento a mi vida.
Mientras mi hermana pedía la comida, yo escuchaba la historia de ese lugar a través de una aplicación de mi móvil, cuando de repente oí de nuevo esa voz alta, cálida, la de aquel día en el hospital.
--Perdona, ¿Vosotras sois españolas?, eres la chica que perdió la pulsera en el Hospital.
_Anda, que coincidencia, el mundo es un pañuelo, la pulsera era de mi hermana. Si somos de Madrid.
_Me llamo Ian Stone.
_Encantada, yo soy Ana y ella es Natalia mi hermana.
_Hola. -fue lo único que salió de mi boca, no sé porque me ponía tan nerviosa.
_Mi hermana es invidente.
_Ya me había dado cuenta-comento Ian- ¿Y qué es lo que hacéis tan lejos de casa? Yo soy de aquí si necesitáis un guía, contar conmigo, me he venido a pasar unos días a casa de mi madre y arreglar unos asuntos.
Anda mira que no es el mundo grande para encontrármelo aquí, pensaba yo, necesitarle no sé, pero vamos que se ha quedado a gusto diciendo que ya sabía que era ciega, pues no llevo yo un cartel colgado diciendo soy ciega…en fin se lo paso por que me gusta mucho que sino…y porque ya que se ofrecía aprovecharíamos. - que queréis mi subconsciente piensa solo.
_Estamos de vacaciones, mi hermana siempre quiso conocer los acantilados, lo fue posponiendo, y aunque ahora no los vea con sus ojos lo hace con los míos, es un regalo para ella, una experiencia nueva.
_ ¿Y tú que dices Natalia?
Si es que hasta mi nombre salido de su boca me hace estremecerme…dios, solo espero no tener esa cara de lela que se me pone cuando me gusta alguien.
_Los he sentido desde otra perspectiva, he agudizado alguno de mis sentidos, y he experimentado con ellos, el olor, el olfato, el tacto en las piedras del mirador.
_El atardecer es una maravilla. -perdona Natalia.
_No tengo que perdonar nada. Pero tranquilo que, aunque no lo vea también lo puedo sentir.
_Tenéis que conocer las islas de Aran. Si queréis mañana o s acompaño, ¿os alojáis cerca de aquí?
_ Si estamos en Doolin.
_Que coincidencia, el pueblo que me vio nacer. Bueno pues lo dicho si queréis mañana os acompaño y os enseño estas maravillas.
_Me parece genial, bueno nos parece, contamos contigo-dijo mi hermana, sin consultármelo, aunque claro yo también quería.
_Si os parece os doy mi número de teléfono y cualquier cosa me llamáis, así quedamos para mañana, un placer encontraros de nuevo. Chao chicas y disfrutar.
Mi hermana apunto su número de teléfono y se despidió de nosotras, María me contaba, lo guapo que era, vamos que yo solo con su voz me lo imaginaba,, según mi hermana era el típico hidglander, claro eso porque estábamos en Irlanda, porque allá en Madrid no me comento nada parecido, era moreno, con pelo corto, despeinado , con los ojos verdes , con una pequeña barba de esa de tres días y con un cuerpo de infarto decía mi hermana. Vamos que, si ella no estuviera con Javi, me lo levantaba y dijo levantaba, porque yo ya lo sentía mío, ya se que no tengo abuela, pero de sueños también se vive ¿no?
El resto del día, lo pasamos sacándonos fotos, bueno mi hermana las sacaba y yo posaba, incluso algún turista nos plasmo a las dos juntas, mi hermana me contaba todo lo que veía, yo me lo imaginaba, a mi manera tuve una visión de aquellos acantilados que desde niña soñaba con verlos. El atardecer fue único, porque María se emocionó y yo sentí a través de ella muchas cosas. Regresamos a nuestra cabaña y al llegar, escuche a mi cuñado Javi como nos recibía, pensaba que nos habíamos perdido, hombres…
Cenamos, estuvimos hablando un rato de como me sentí y decidí dejarles solos y retirarme a mi habitación, ellos necesitan intimidad y no soy quien, para molestar, además yo tenia mis pensamientos en Ian Stone, si es que hasta su nombre me gustaba.
Al día siguiente después de levantarnos, desayunar y asearnos, mi hermana se puso en contacto con Ian (ya lo habíamos hablado las dos, horas antes), nos pusimos ropa cómoda, hoy iríamos a conocer las Islas de Aran y con él. (mejor plan imposible)
Una hora después llego con un todo terreno 4x4 según me contaba mi hermana de color azul oscuro, mi hermana me ayudo a sentarme en el asiento de atrás y ella delante con él, ¡ayos! ahora si que echaba de menos no ver. Por el camino nos contaba que estudio medicina en Salamanca, especializándose en traumatología y acabo haciendo el Mir, en Madrid y después consiguió una plaza allí, echaba de menos su pueblo y su gente. También nos contó que en un año se mudaría a Galway, con unos amigos que habían montado una clínica, también nos dijo que Doolin, era el pueblo de su madre y donde él nació, pero la vida tiene esos revés, él era hijo de madre soltera y un verano su madre conoció a un español y con tan solo cinco años se fueron a vivir a Salamanca, para él era su padre, cuando él tenía 19 años su padre falleció, su madre volvió a Doolin, él se quedó estudiando en España y haciendo su vida. Ahí comprendí porque no tenía acento inglés. También nos dijo que tenía treinta y dos años. (mi cabeza que enseguida va por cuenta propia, pensó, Natalia ves este es el hombre de tu vida)
Nos dirigíamos a coger el Ferry que sale desde la zona de Rossaveal las islas están a cuarenta y cinco minutos de Galway.Ian nos saco los billetes que no nos dejó pagar y nos recomendó que tomáramos una pastilla para el mareo, por el bamboleo del barco, y así lo hicimos.
Me ayudaron a subir al Ferry y tanto mi hermana como Ian, me iban contando lo que veían, ellos se convirtieron en mis ojos, durante la travesía, pasamos un día inolvidable en las islas, yo no dejaba de preguntar y todo por escuchar su voz. Las islas de Aran son lugares agrestes de terreno complicado y aisladas pero rodeadas de un mar bravo, intenso y salvaje. Lo que sería el oeste irlandés.
Y así termino una mañana en la que ellos terminaron viendo todo desde mi perspectiva, después paramos a comer en Galway, por supuesto invitamos nosotras. Mas tarde dimos un paseo por Galway, con el mejor guía que podíamos tener, y cada vez que el me cogía de la mano, no imagináis, como palpitaba mi corazón.
Durante días fue un sin parar de excursiones conociendo lugares de Irlanda y sus castillos, las maravillosas leyendas de aquellas tierras y todo con la compañía de Ian que era nuestro mejor guía, a veces se no unía Javi, entre ellos surgió una buena amistad y yo encantada.
Ya era nuestros doce días en aquel lugar, mi hermana quería ir hasta Dublín con Javi y no quería dejarme sola, yo por el contrario le decía que no había problema, pero ella ya hizo sus propios planes incluyendo a Ian (no voy a decir que no me encantó la idea porque mentiría, además entre nosotros había surgido algo de química), me llevaría a una playa, por lo que ya me había puesto mi bikini y pantalón corto.
Íbamos a Lahinch Beach, una de las mejores playas de la zona, y donde los surfistas se lanzan a coger las olas. Andar por la arena descalza me arrastro a recuerdos de cuando podía ver y lo hacía, cogida de la mano de mi madre de pequeña, el olor a salitre, el ruido de las olas, tanto recuerdo me llego a emocionar, aunque ahora lo hacía sola, bueno sola del todo no, porque apuesto a que detrás o cerca de mí tenia a Ian, que me observaba, pero respetaba mi silencio.
Después de un rato nos dimos un baño, el me guiaba con su mano, ya no me importaba su roce, puedo decir que era mi mejor verano, tantas cosas que la vida me ofrecía, y disfrutarlas eso me daba esperanzas para seguir luchando, a mí mente acudió esta cita que un día escuche:” En la oscuridad emergen cosas que en otro sitio permanecen ocultas”
Ian me ayudo a salir del mar, me envolvió en una toalla y nos sentamos en la arena, con el fin de escuchar el mar.
_ ¿En qué piensas? -me pregunto
_Estoy sintiendo muchas cosas que creía olvidadas, tanto tiempo lamentándome, por mi enfermedad, cerrando puertas y apartando personas y hoy ahora mismo me he dado cuenta que nunca debí de hacerlo, porque sigo viendo la vida, pero desde otro lado. Y porque estoy viva…… (esto último lo grite)
Se quedo en silencio, note su mirada en mí, tantee con mi mano, hasta tocar la suya, le sonreí, entonces…
_ ¿Puedo besarte?
No hubo respuesta, giré mi cabeza hacia el lado donde oí su voz, y le di permiso. Fue un beso intenso, dulce, de esos que tanto deseas y no quieres que terminen jamás, de esos que tus miedos se evaporan.
_Gracias.
_ ¿Gracias, por qué, por besarte? Natalia me gustas mucho, y no quiero que me des las gracias cada vez que te bese, porque habrá muchos mas si tu me dejas, eres una mujer increíble, luchadora, tú has visto a través de nuestros ojos, yo lo he hecho a través de tu oscuridad, sabes me gustaría viajar al pasado y ser un irlandés rudo y secuestrarte….
Reímos los dos, era lo más bonito que me habían dicho, yo le gustaba y él a mi mucho más. Y no puede por menos que confesarle algo que no me dejaba dormir.
_Tu también me gustas, pero no solo de estos días, aquel día en el hospital tu voz llego a mí, entro con fuerza, me quede enganchada y volverte a ver ha sido mi mejor regalo.
No imaginéis mucho, pero después de mi confesión, hubo más besos, muchos más, arrumacos y dejarnos arrastrar por nuestros cuerpos entre caricias, en aquella playa (Yo no sé si había alguien más, pero no me importaba) explorando nuestros cuerpos, sensaciones que yo había guardado en un rincón de mi y que ahora emergían, fue el mejor momento de aquel maravilloso verano.
Y así una cosa llevo a otra y Ian y yo empezamos a salir, como una pareja normal, allí en Irlanda su país, tanto poner pegas al viaje que Ana quería que hiciéramos y ese viaje me regalo una nueva vida y mi compañero de viaje.
Regresamos a España Javi, Ana y yo; Ian tenia que quedarse para arreglar unos asuntos. Pusimos a mi madre al día de todo lo sucedido en Irlanda, incluido él.
Ian había regresado un mes después, continuábamos viéndonos, me habían mirado médicos amigos de él, pero hoy por hoy no había solución. Aunque no perdía la esperanza de que en un futuro pudiera volver a ver, aunque fuera un poco. Mientras Ian se despedía de sus colegas y preparaba todo para irse a Galway, yo también estaba arreglando los papeles para acompañarle había pedido que viviera con él nuestra relación avanzo muy rápido, con ayuda de mi hermana Ana tuve una conversación con mi madre, mi vida empezaba de nuevo y con la persona a la que amaba.
Mi hermana se había quedado embarazada, y mi madre casi la obligo a irse a vivir con ella, era eso o tenerla todo el día de visita en su casa, a Javi le pareció bien, siempre ha sido el niño mimado de mi madre.
Ian adelanto su viaje porque tenia que entrar a trabajar en la clínica de sus amigos, de la cual era socio, compro la cabaña en Doolin, en la que Ana, Javi y yo nos hospedamos el verano pasado, mi suegra se encargo de dejarla lista para mí, era mi nuevo hogar, aquel que un día empecé a conocer.
Y aquí estoy en mi cabaña, con mi suegra que viene casi todas las tardes hacerme compañía, nos ayudamos mutuamente, nos hemos hecho amigas, ahora además de mi bastón, también cuento con la ayuda de Thor un perro Golden retroceder o labrador dorado, un perro originario de Escocia, regalo de mi suegra, y que se ha convertido en mis ojos, mi sombra y mi mejor amigo.
Mi madre ha venido a verme, y ahora mismo está preparando un viaje con mi suegra, estas dos juntas son un verdadero peligro.
En cuanto podemos disfrutar de tiempo Ian y yo viajamos, tengo una página web donde escribo mis viajes. Porque ser ciega es otra manera de ver la belleza, porque la oscuridad ha sacado de mi luz, porque viajar es mucho más que ver, es sentir, vivir y respirar. Tocar, oler, oír y degustar, escuchar las voces de otras personas, y porque las personas invidentes también podemos hacerlo. Aunque aún nos queda conseguir que el mundo entienda que a veces hay muchos inconvenientes para nosotros y han de hacernos la vida más fácil.
Susana Madruga Pérez





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